La entrega de la flor es un gesto cargado de sentido: es nuestro GRACIAS a “María” por todos los momentos vividos en el año, y además, le entregamos nuestros sueños, nuestros ideales, nuestras esperanzas y las ganas de ser cada día mejor,  también los dolores o las alegrías vividas durante este último tiempo, el deseo de tener un corazón más transparente y auténtico, sincero, honesto y fiel como el de María.

También le pedimos que nos proteja y acompañe siempre en nuestra vida.

Esta entrega es precedida por un tiempo de preparación. Las seños de catequesis motivan a los chicos con comentarios reflexivos, cantos, y oraciones. Así se preparan a la fecha para “entregar” la flor, que sin duda será  “la mejor flor” puesta en manos de María.