El 26 de enero de 1879 llegó a Buenos Aires desde Italia la segunda expedición misionera de las Hijas de María Auxiliadora a América. Habitaron una casa muy pobre, que llamaron “el ranchito”, muy cerca del Colegio Pío IX de Artes y Oficios. Esta casa también era Noviciado y se hacían Ejercicios Espirituales. En esos años el barrio era un lugar despoblado y solitario; predominaban las quintas con árboles frutales y hornos de ladrillo.

En 1886 se inició la Enseñanza Elemental (Primaria). En 1900 se aprobó por decreto el 1º Año Normal (Secundaria) y ya en 1904 egresaron ¡nuestras primeras maestras!.

Al comenzar la década de los ’50 la Casa se amplió con la incorporación del Jardín de Infantes en ambos turnos. Cuando la formación de maestras se trasladó al nivel superior, el nuevo desafío fue continuar con la misión de preparar docentes que asumieran la tarea de educar a las nuevas generaciones y lo hicieran con estilo salesiano. Así se inauguró el Profesorado Elemental en 1971 y dos años más tarde, se incorporó el Centro de Formación Catequística, plataforma del posterior Seminario Catequístico Arquidiocesano.

Las familias también se organizaron a través de la Unión Padres de Familia (UPF) para una constante colaboración con los fines pastorales y educativos de la Casa. Asimismo se fundó el Centro de Cooperadores Salesianos, que vive su compromiso con el carisma acompañando a los animadores y niños que asisten al Oratorio.

Como parte esta rica historia, cientos de jóvenes se fueron incorporando a diferentes grupos extraescolares –deportivos, artísticos, culturales, espirituales- tales como Grupo Mariano, Grupo Misionero, Grupo de Oración. Asimismo se fundó la Escuadra Nº 3 “Don Bosco” que ayuda a la educación y promoción integral de adolescentes y jóvenes que comparten actividades recreativas, formativas y catequísticas.

Siempre se trata de que la Casa vibre en clima pastoral, teniendo como objetivo acercar a los jóvenes al encuentro con ellos mismos, con los otros y con Jesús, descubriendo el sueño de Dios en sus vidas y su inserción en la sociedad. Buscamos crear un ambiente de familia, viviendo el Sistema Preventivo en la formación de nuestros niños y jóvenes para ser “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

No estamos solos en esta misión. Tenemos una Maestra: María Auxiliadora. Ella se pasea por nuestra Casa cuidándonos y acompañándonos cada día.