Queridos Directores Generales, Docentes, Asistentes, Personal Administrativo, Maestranza, Papás, Chicos y Chicas de nuestros grupos juveniles y escuelas:

 

De mi mayor consideración: me dirijo a ustedes a raíz de los acontecimientos que nos han involucrado a todos los argentinos en este tiempo.

No puedo negar que a las Hermanas nos ha dolido mucho la forma en que se propuso el tema del aborto en nuestro país, de forma tan inesperada, sin planteos intermedios y de diferentes formas. Se hizo con seriedad por algunos y con mucha superficialidad por otros.

Las Hijas de María Auxiliadora sin dudas creemos y afirmamos que toda vida humana vale desde su concepción hasta la muerte. Vida que comienza con la unión de las células femenina y masculina según la misma ciencia afirma. Vida humana que desde que es concebida tiene características genéticas diferentes a las del padre y de la madre. Es otro ser humano en el vientre materno y merece vivir,  es su primer derecho.

Desde esta misma convicción creemos también que la vida de cada persona es un regalo de Dios único e irrepetible.

Queremos decirles a todos que respetamos y comprendemos a quienes piensan diverso por diferentes motivos.

De todos modos las opciones que cada uno tome en relación al tema del aborto son responsabilidad personal y cada uno tendrá que hacerse cargo en primera persona.

Sabemos también que serán los legisladores que el pueblo argentino ha elegido en las últimas elecciones quienes dirán la última palabra en orden a lo legislativo.

Les pedimos sin embargo, que en nuestras casas se respete nuestra defensa de las dos vidas. Sin dudas que nos duele que se defienda la despenalización del aborto, pero respetamos la mirada diversa.

Les agradezco a todos los que buscan y siguen buscando apasionadamente la verdad desde una mirada humana y cristiana. Sé que muchos jóvenes, adolescentes y adultos lo están haciendo, les digo gracias por pensar, reflexionar desde los valores humanos y cristianos.

Les digo gracias por no encarar superficialmente un tema que nos toca las fibras más íntimas a todos: niños, adolescentes jóvenes y adultos.

Les pido que sigamos reflexionando los porqués de nuestras miradas, decisiones y opciones concretas desde las que nos posicionamos.

Y les pido también a todos, ya que estamos aquí compartiendo la misma Fe que no desestimemos lo que nuestra Iglesia nos dice. Leamos también los documentos eclesiales y escuchemos las palabras del Papa Francisco y de quienes lo precedieron en torno al tema.

Les digo en nombre también de las Hermanas que los queremos, les agradecemos y rezamos cada día por cada uno de ustedes.

En nombre de las Hijas de María Auxiliadora de la Inspectoría San Francisco de Sales,

 

Hna. María Elena Fernández

Inspectora